Streamline (I): Diamond T Doodlebug


Probablemente cuando nos hablen de art-decó pensemos en arquitectura, tostadoras o aviones. Si hablamos de streamline quizás y solo quizás alguien le venga a la mente los coches de competición totalmente aerodinámicos, con las ruedas carenadas como el mítico Porsche 356 A Coupe-Streamliner. Sin embargo, a muy pocas personas cuando se le diga "streamline" se les venga a la mente un camión cisterna.

Esta es la historia del Diamond T "Doodlebug".


El estilo aerodinámico -streamline en inglés- es una rama del art-decó tardío que tuvo lugar a finales de los años veinte y principio de los treinta. Surgió como una idea para atraer a los consumidores en una época de crisis. Este estilo se caracterizaba por el uso de curvas, líneas horizontales largas y elementos náuticos.

La empresa petrolera Texaco no fue ajena a esta tendencia y dio vida en 1933 al Diamond T "Doodlebug" o también conocido como Texaco Doodlebug. Este curioso camión formaba parte del proyecto global de Texaco, que dió vida a la todavía famosa en la actualidad, la estrella T de Texaco. De este proyecto se encargaría los estandartes del estilo aerodinámico Norman Bel Geddes y Walter Dorwin Teague.


Encima del chasis de un camión Diamond T, Bel Geddes diseñaría una carrocería que hasta entonces no se había visto y que resulta innovadora incluso a día de hoy. Tanto depósito como cabina se fundían en un conjunto. Los cristales curvados de la cabina no era para nada comunes en la década de los años treinta, este detalle no llegaría a la producción en masa hasta los años cincuenta.

Por si fuera poco, este camión tenía la altura de un turismo (1,8m) y era más corto que un camión cisterna convencional. Se consiguió una altura tan reducida al colocar su motor Hercules de seis cilindros en la parte trasera y no debajo de la cabina, como ya era y es habitual en nuestros días. Para que el conductor pudiera escuchar el motor y cambiar marchas, este camión incorporaba un micrófono en la cabina que le facilitaba la tarea.

El reducido tamaño del Doodlebug
Aunque no se sabe cuántas unidades del Texaco Doodlebug fueron producidas por Heil, en Alabama, este camión fruto del marketing, marcó las directrices de la compañía en las décadas posteriores, trayendo consigo un nuevo logo, unos nuevos uniformes y una nueva visión de la marca Texaco.


Fuentes: El Tiempo
              Justacarguy



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Comentarios

  1. Yo recordaba los letreros publicitarios de Texaco con una estrella roja con una T pero no había visto jamas este camión.
    Su figura me recuerda a las caravanas Streamline Clipper.
    Un saludo.

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  2. ¡Increíble! Al ver las primeras fotografías imaginé que tendría un tamaño descomunal, así que imagina mi cara de asombro cuando vi la fotografía de la gasolinera. Sería muy interesante saber cómo era su comportamiento en carretera con esa extraña configuración.
    Un saludo ;)

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  3. Xavi pues esa estrella nació con este camión, la verdad que de este Diamond T hay poca información, tanto que ni siquiera se sabe cuántas unidades hicieron, aunque eran funcionales, supongo que solo un par de estados en EEUU fueron privilegiados de contar con ellos.

    Álvaro, tuve esa misma sensación cuando lo ví por primera vez. No sé cómo sería dinámicamente el camión, pero siendo los años treinta, llevar el motor detrás junto con la cisterna no sé si sería lo más seguro.

    Saludos a los dos!

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  4. Ver este camión en la ruta en los años treinta debe haber sido como ver hoy un Ovni! Una maravilla, ¿era azul o rojo?
    Abrazo!

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    Respuestas
    1. Pues sí, un objeto extrañísimo por aquella época. Su color era rojo, "rojo Texaco".

      Saludos!

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